Es difícil imaginarse lo que se siente cuando uno es diagnosticado con cáncer, más aún cuando no se tienen los recursos para buscar ayuda médica. Como sobreviviente del cáncer, yo sé lo doloroso que es, lo desalentado que algunas veces se siente uno y lo desesperado. Por eso es que yo apoyo el servicio tan necesitado que brinda La Liga Contra el Cáncer.